Pensar en los afectados: Alianza global para el tratamiento de la enfermedad de Chagas

Silvia Gold

Tripanosomiasis americana es uno de los nombres con que se conoce a la enfermedad de Chagas: Hoy la denominación puede resultar una paradoja porque la enfermedad no se restringe a un área geográfica y afecta a poblaciones de diversas latitudes.

Es difícil explicar cómo  una enfermedad descubierta hace 105 años -de sencillo diagnóstico y con un tratamiento efectivo disponible- continúe siendo un problema de grave impacto sanitario.

Mucho se ha hecho en estos años, y se han alcanzado notables avances en la disminución de  la aparición de nuevos casos. Amplias zonas han terminado con la trasmisión vectorial, otras han hecho buenos progresos. Los bancos de sangre garantizan mucho más la provisión de sangre analizada, disminuyendo la trasmisión por transfusión sanguínea; lo mismo puede decirse en caso de trasplantes de órganos.

Sin embargo, hay una deuda enorme.  Se considera que hay más de 8 millones de afectados y menos del 1 % de esta población ha sido tratada. Y siguen naciendo niños a los que no se les detecta la infección y  que, consecuentemente, no acceden a la atención que debieran recibir.

Hoy la disponibilidad del benznidazol, primera droga recomendada para tratar a la enfermedad de Chagas, está asegurada. La eficacia del tratamiento en niños ronda el 90% y hay cada vez más evidencias de los beneficios que genera la administración del medicamento a pacientes crónicos. Países como Argentina, que han actualizado sus protocolos de abordaje,  recomiendan el tratamiento de todos los pacientes infectados.

La mayor paradoja es el desconocimiento que el médico general tiene de cómo atender integralmente a los afectados. Para el logro de mejores resultados es fundamental que la enfermedad de Chagas sea considerada una prioridad en la política sanitaria, que los métodos de diagnóstico y los medicamentos  estén disponibles pero también que el sistema de salud, especialmente desde el primer nivel de atención, esté en condiciones de recibir a los pacientes.

Esta gran deuda  es lo que nos impulsó a un conjunto de instituciones claves en este ámbito a crear la Coalición Global de Chagas. En el contexto del trabajo de cooperación y promoción que lleva adelante la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, con la voluntad de los programas nacionales para lograr mejorar la situación. Y ante la complejidad de la realidad consideramos necesario aunar esfuerzos y trabajar conjuntamente.

Con ese propósito, organizamos en los primeros días de marzo una importante reunión en Barcelona, España, de la que participaron referentes de los gobiernos de países afectados, compañías del sector farmacéutico, investigadores y afortunadamente la fundamental presencia de asociaciones de pacientes. Pero para lograr un avance más significativo, necesitamos la adhesión de nuevos actores.

Invitamos a todos los que quieran participar, con su conocimiento y su compromiso, a sumar esfuerzos. No podemos perder el tiempo, el 99% de los afectados que aún no acceden al tratamiento no pueden esperar. Es tiempo de actuar.

 

Dra. Silvia Gold, Presidente de la Fundación Mundo Sano

 

Integran la Coalición: Fundación Mundo Sano, Instituto de la Salud Global (ISGlobal), Sabin Vaccine Institute, iniciativa Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (DNDi, por sus siglas en inglés de Drugs for Neglected Diseases Initiative), Colectivo de Estudios Aplicados y Desarrollo Social (CEADES) con el apoyo de los Médicos Sin Fronteras (MSF),  la Federación Internacional de Personas Afectadas por la Enfermedad de Chagas (FINDECHAGAS) y el Instituto Carlos Slim de la Salud.