Ponto de vista: Chagas en Colombia

Chagas en Colombia: Una oportunidad para liderar el cambio

Rafael Vilasanjuan, ISGlobal, y Eric Stobbaerts, DNDi América Latina – miembros de la Coalición Global de la Enfermedad de Chagas
[Abril 2015]

En el mes en que se celebra el día internacional de Chagas, Colombia, a través de su Ministro de Salud, confirma el compromiso con la enfermedad, motivo de optimismo para toda la región. Conscientes de la dificultad de acceso a diagnóstico y tratamiento (menos de 1000 pacientes han sido tratados), proponen un plan de acción para atención a la enfermedad de Chagas con el liderazgo del Ministerio de Salud y Protección Social. Un proyecto modelo con el apoyo de DNDi, que sirva como ejemplo y pueda replicarse en otros lugares, surge como una esperanza para no sólo los 437.000 infectados y cerca de 4.8 millones de personas a riesgo de contraer la infección en el país, sino también para los demás países afectados.

 

 

El Chagas es una crisis de salud pública silenciosa y silenciada. Una enfermedad causada por el parásito Trypanosoma cruzi, que anida en los distintos tejidos y produce en el 30 % de los pacientes crónicos lesiones cardíacas irreversibles y en otro 10 % lesiones neurológicas y en el aparato digestivo. Alrededor de 6 millones de personas en el mundo están infectadas y a cada año se cobra 10.000 vidas. Todavía el 99% de pacientes siguen sin tener acceso al diagnóstico y al tratamiento.  Es hora de cambiar, el tratamiento es posible, y no hay ninguna razón para seguir silenciando esta enfermedad.

 
 
Existen actualmente dos medicamentos que se pueden suministrar, el benznidazol y el nifurtimox. El primero, primera opción de tratamiento, es producido en Argentina y en Brasil, pero es necesario facilitar el acceso a los mismos y garantizar un fuerte compromiso político de los países afectados para ampliar los programas de tratamiento. Hay una necesidad urgente de salvar vidas, mejorar la calidad de vida de las personas infectadas, y evitar los costos relacionados con la progresión de la enfermedad en pacientes individuales, familias, cuidadores, médicos y sistemas de salud.
 
Además del ejemplo venido de Colombia, hay diversas iniciativas esperanzadoras en la región, por ejemplo el proyecto que la Fundación Mundo Sano está llevando a cabo conjuntamente con las autoridades en el municipio de la Plata, Argentina, las plataformas de atención integral a los pacientes en Bolivia, lideradas por Ceades y ISGlobal, así como los múltiples proyectos que Médicos sin Fronteras ha llevado a cabo en diversos países.
 
Tratar a los pacientes de Chagas es un derecho de las personas afectadas, una cuestión de salud pública, pero si todo ello no fuese suficiente, es además una inversión que ahorra dinero, mejora la calidad de vida y reduce las pérdidas de productividad que esta enfermedad causa. Es sin duda una decisión sabia y un compromiso pendiente. Solo uniendo esfuerzos en una gran alianza de lucha contra el Chagas, podremos alcanzar la meta de aliviar el sufrimiento humano causado por esta enfermedad.
 
Este es el sueño de la Coalición Global de Chagas, una alianza abierta, ambiciosa y colaborativa que a través de promover esfuerzos conjuntos y el intercambio de conocimiento y experiencia, consiga movilizar capacidades y recursos para aumentar el acceso a diagnóstico y tratamiento e incentivar la investigación y desarrollo de soluciones efectivas. Así, la Coalición invita a quienes puedan participar, con su conocimiento y compromiso, a conectar esfuerzos en esta alianza.
 
Desde la Coalición Chagas, esperamos que el ejemplo colombiano inspire a otros países de la región a liderar procesos internos que cambien definitivamente el panorama de la enfermedad.
Los países de Latino América tienen un papel clave en liderar este camino.
 
Rafael Vilasanjuan, IS Global y Eric Stobbaerts, DNDi América Latina