DNDi en la Reunión de Colaboradores en las Enfermedades Desatendidas

Bernard PécoulDr. Bernard Pécoul, Director Ejecutivo, DNDi
[19 de abril de 2017]

La creación de la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (DNDi) en 2003, al igual que la de otras iniciativas de desarrollo de productos, fue la afirmación de un consenso: para las enfermedades donde no existen incentivos comerciales para desarrollar nuevas herramientas de diagnóstico, medicamentos o vacunas, la investigación y el desarrollo sólo puede darse gracias a nuevos modelos innovadores que reúnen a socios públicos y privados.

En la firma de la Declaración de Londres, hace cinco años, teníamos dos cuestiones.
 
La primera era mejorar el acceso a las bibliotecas de compuestos de las empresas farmacéuticas, con el fin de reponer la cartera de enfermedades tropicales desatendidas. Hemos evaluado alrededor de tres millones de compuestos en los últimos años, y hemos construido un nuevo modelo innovador, el Consorcio ETD Drug Booster, en el cual cinco empresas comparten sus conocimientos y compuestos. Hoy, Merck se une como el sexto miembro del Booster.
 
La segunda cuestión era crear alianzas con la industria para desarrollar nuevos fármacos para las ETDs. Mencionaré solamente algunos: sobre la oncocercosis, hemos construido una asociación con Bayer y otra con AbbVie; para la enfermedad de Chagas, trabajamos estrechamente con Mundo Sano y con Eisai; también estamos trabajando con Eisai en mycetoma, una de las enfermedades más olvidadas entre las desatendidas. En la enfermedad del sueño, con Sanofi esperamos tener un tratamiento oral disponible el próximo año que cambiará totalmente el manejo de la enfermedad; y por último, en la leishmaniasis, estamos trabajando con muchos socios diferentes para desarrollar un tratamiento oral para una enfermedad que es extremadamente difícil de manejar hoy en día.
 
Pero para tener éxito, también necesitamos un fuerte liderazgo de la OMS, y un firme compromiso de los ministerios de salud de los países endémicos y programas de control, así como la participación de instituciones académicas y de investigación públicas. Sin un liderazgo público fuerte, no podemos lograr un cambio sostenible.
 
Por último, pero no por ello menos importante, necesitamos inversiones en este campo. Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecer a los donantes públicos y privados por su apoyo.  Aún no estamos en el final. Hoy es una buena oportunidad para recordar nuestra responsabilidad de invertir en innovación. Tenemos que tener éxito en proporcionar tratamientos mejores y más seguros para los pacientes olvidados.
 
Dr. Bernard Pécoul, Director Ejecutivo de DNDi